miércoles, 28 de octubre de 2015

EL ORÁCULO




Cuando se piensa en las herraduras, solo se las considera como un elemento de la suerte, ya que la superstición ha enseñado a través del tiempo, que si se encuentra una herradura en el camino se deberá pedir un deseo para después, arrojarla hacia atrás por encima de los hombros.



Los rumanos fueron los que impusieron la costumbre de colocarla en el marco de la puerta para tener buena suerte y para que todos aquellos que ingresen al hogar se comporten de una manera armoniosa. También solían arrojarlas al aire para obtener señales reveladoras.

Pero, las herraduras no son solo un símbolo de buena suerte sino que también, tiene otras aplicaciones esotéricas y mágicas, y son capaces de transmitir ciertas señales ocultas.

El don de augurar solo lo tienen las herraduras viejas, ya que son las más confiables, porque habrían recorrido el mundo y habiendo estado en contacto con él, podrían comunicar mejor las señales del destino.

Todo aquel que quiera realizar este ritual y no cuente con una herradura vieja, puede conseguirla en un anticuario o en una casa de objetos curiosos.

Si se cuenta con una nueva, para que sea efectiva, se la deberá enterrar en un cruce de camino o en un bosque, por el término de siete días. Al octavo día se la sumergirá dentro de un recipiente que contenga agua, este se colocará al sol y al sereno también, por un período de siete días, terminado este proceso estará lista para usar.

Este oráculo, consiste en arrojar la herradura dentro de un círculo, de aproximadamente medio metro de diámetro, trazado con sal gruesa. En él se colocarán cuatro velas blancas, representando los cuatro puntos cardinales. Las velas se encenderán con fósforos de madera al comenzar el ritual.

Sentados a 50 centímetros del círculo se comenzará con una relajación. Con los ojos cerrados, tomando la herradura con las manos, se pensará en la pregunta, luego, se abrirán los ojos y se dirá en voz alta la pregunta, a la vez que se arroja la herradura en el círculo, con la mano izquierda o derecha según sea el uso. Si cayera fuera del círculo se volverá a lanzar.

La repuesta estará indicada por la orientación que tengan las dos puntas de la herradura.

Si cae en posición norte, muestra suerte en el camino, pero también indica que se deberá obrar con cautela, frialdad serenidad y moderación.

En posición noreste, está mostrando un camino abierto, el que se deberá actuar y recorrer solo. Los problemas se podrán solucionar si se trata de innovar, de usar la creatividad y la imaginación. Se debe llegar más allá de lo que se conoce o está establecido.

En posición este, muestra un tiempo de acción y de recompensas, es necesario poner en marcha las ideas, hacerlas realidad para que el mundo no se ponga en contra.

En posición sudeste, muestran tiempos de conflictos, de traiciones y de rumores, por lo que será oportuno interpretar muy bien las cosas y ser muy prudentes a la hora de relacionarse con los demás. Solo es cuestión de buscar a las personas correctas, actuando sin miedo, con cautela y con carácter. Es momento de guardar en secreto todos los proyectos.


En posición sur, muestra el tiempo de realidad, de resultados, de realización, de acción y de ejecución. Es momento de hacerse cargo de los errores.

En posición suroeste, las renovaciones, las acciones, las ideas y las formas de actuar darán sus frutos. Muestra la necesidad de aceptar los cambios para no fracasar.

Posición oeste, se necesitará prudencia, calma y valor para afrontar la vida, ya que se avecinan tiempos difíciles, por no saber qué hacer, cómo actuar o a dónde ir. Peligro, adversidad, conflictos y rupturas, posibilidad de caer en estados melancólicos y depresivos.



Posición noroeste, muestra que son momentos en los que es necesario desarrollar la intuición, es momento de aprendizaje y de leer entre líneas. El destino toca a la puerta y debe ser escuchado.

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